Torredonjimeno sale de la situación de alerta por el virus del Nilo occidental (VNO) después de permanecer bajo vigilancia reforzada desde el pasado 11 de julio. Así se recoge en la última actualización de la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía realizada este lunes.
La activación de la alerta en el municipio tosiriano se produjo tras detectarse mosquitos portadores del virus en una trampa ubicada a menos de 1.500 metros del núcleo urbano, lo que llevó a reforzar las medidas de vigilancia, prevención y control frente a la presencia del mosquito transmisor.
Una vez finalizada la alerta en Torredonjimeno, Lopera pasa a ser el único municipio de la provincia de Jaén que permanece actualmente dentro de las áreas en alerta por el virus del Nilo. En el conjunto de Andalucía son 20 los municipios que continúan en esta situación.
La nueva actualización llega además después de confirmarse cinco nuevos casos de fiebre del Nilo occidental en Andalucía, concretamente en Almensilla, Dos Hermanas, Palomares del Río y Villamanrique de la Condesa, todos ellos en la provincia de Sevilla.
Durante la presente temporada se han diagnosticado 26 casos en Andalucía, todos ellos en municipios sevillanos. Del total, 19 han presentado síntomas leves y siete han desarrollado enfermedad neuroinvasiva. Los datos de la Junta recogen hasta el momento una persona curada, una fallecida y otros 24 pacientes cuya evolución es provisionalmente favorable.
La consideración de un municipio como área en alerta conlleva un refuerzo de la vigilancia entomológica, animal y humana, junto con una intensificación de las labores de prevención y comunicación a la población. También supone aumentar el control y tratamiento frente a los mosquitos en los núcleos urbanos y en aquellos puntos situados hasta 1,5 kilómetros de distancia considerados focos larvarios o refugios de ejemplares adultos.
Aunque Torredonjimeno ya no se encuentra en alerta, las autoridades sanitarias mantienen las recomendaciones preventivas para reducir las picaduras de mosquitos, prestando especial atención a las personas consideradas más vulnerables.