La Diputación de Jaén va a poner en marcha una campaña de apoyo público a las propiedades saludables del aceite de oliva con el fin de que estas queden recogidas en el etiquetado nutricional que está preparando la Unión Europea para 2022.

El diputado de Agricultura, Ganadería, Medio Ambiente y Cambio Climático, Pedro Bruno, ha presentado junto al catedrático y coordinador del área de Inmunología de la Universidad de Jaén (UJA), José Juan Gaforio, esta iniciativa con la que la Administración provincial pretende lograr el apoyo de todas las instituciones y entidades relacionadas con el sector oleícola a las alegaciones que se han presentado al dictamen que está elaborando la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), a instancias de la Comisión Europea, sobre el etiquetado nutricional de los alimentos.

La Diputación de Jaén, consciente de lo que se jugaba el aceite de oliva a la hora de establecer estos perfiles nutricionales que va a elaborar la EFSA como base científica de referencia para la nueva normativa europea, encargó a José Juan Gaforio la elaboración de la base científica sobre los aportes del aceite de oliva a la salud y a la dieta mediterránea y su remisión a la consulta pública realizada por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria.

Bruno, quien ha concretado que las alegaciones a este documento se presentaron el 16 de diciembre de 2021 y una vez cerrada la consulta pública por parte de la EFSA, desde la Diputación se va a iniciar «una campaña de apoyo a los alegatos presentados por Juan José Gaforio para constatar la base científica que fundamenta el valor para la salud del Aceite de Oliva».

Esta campaña de apoyo «va dirigida a todo el sector oleícola de la provincia, a los ayuntamientos, al resto de instituciones públicas, a AEMO y a todos los organismos públicos y privados que tengan relación con la oleicultura».

El diputado ha incidido en la importancia de este informe de la EFSA, que pretende ser «el mayor asesoramiento científico sobre los nutrientes y componentes alimentarios no nutritivos de importancia para la salud pública de la Unión Europea», y en la necesidad de que recoja «las evidencias científicas sobre los efectos benéficos del consumo de aceite de oliva».

Al respecto, ha resaltado que el aceite de oliva «es el único alimento que tiene aprobados tres alegatos saludables, gracias a su composición de ácidos grasos y a la presencia de polifenoles que contribuyen a la disminución del riesgo de enfermedades cardiovasculares, del estrés oxidativo y que es fuente de vitaminas, destacando la E».

Asimismo, ha añadido que el aceite de oliva virgen «tiene una presencia prioritaria en las guías alimentarias españolas actuales, estando presente en la alimentación desde hace más de 3.000 años, por lo que está perfectamente adaptado a la fisiología humana».

Todo este conocimiento, según Bruno, «no se ha tenido en cuenta a la hora de configurar el sistema Nutriscore como modelo de etiquetado nutricional, en el que «se relegó al aceite de oliva virgen a posiciones que nada tienen que ver con su aportación a la salud».

En este sentido, ha subrayado que «el algoritmo de Nutriscore para bebidas, grasas o quesos no es el adecuado para calificar la excelencia del AOVE, al que se ha colocado en el mismo grado que otros aceites o grasas vegetales que no tienen ninguna alegación saludable como sí la tienen los aceites de oliva».

Con la campaña impulsada por la Diputación, se pretende respaldar «la base científica presentada por nuestro mayor investigador y conocedor de los aportes saludables de nuestro aceite de oliva», ha insistido el diputado de Agricultura, Ganadería, Medio Ambiente y Cambio Climático, que ha avanzado que todos los apoyos que se consigan se registrarán en la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria para que «refuerce el trabajo realizado y presentado por José Juan Gaforio».

De igual forma, desde la Diputación se solicitará una reunión con la directora de Nutrición de la EFSA para que «conozca los fundamentos científicos que avalan al aceite de oliva como la grasa vegetal más saludable gracias a sus nutrientes y la importancia que tiene para nuestra provincia este hecho, al ser la mayor productora de aceite a nivel mundial».

Sobre la importancia del documento que está ultimando la EFSA, Gaforio ha subrayado que «puede tener tanta importancia como la Política Agraria Común (PAC), porque será el documento base para considerar al aceite de oliva como un producto saludable o no».

Esto puede significar que en el futuro «se puedan, o no, realizar campañas de promoción de este producto o que se paguen más impuestos si no fuera considerado saludable, de ahí la trascendencia a años vista de que logremos incorporar las evidencias científicas que respaldan al aceite de oliva como un alimento saludable y por eso debe ser una de las mayores reivindicaciones del sector».

Al respecto, el catedrático de la UJA ha reiterado que «en el documento que se ha expuesto a consulta pública esas evidencias científicas no están recogidas, de ahí las alegaciones que hemos presentado».

Ha añadido que las precisiones realizadas han tenido que ser «sucintas y limitadas» y se han concentrado en lo más importante, como es la incorporación de estudios y publicaciones internacionales, caso del Predimed, que «avalan las propiedades saludables del aceite de oliva aprovechando que es la grasa más estudiada y también que este alimento es parte indisoluble de la saludable Dieta Mediterránea».

«El zumo oleoso de la aceituna es el alimento más estudiado y posee un aval científico innegable, que lo respalda como alimento saludable, y esto debe quedar suficientemente reflejado en este documento, que tendrá repercusiones futuras muy importantes, tanto para la salud de los ciudadanos europeos como para el sector oleícola», ha concluido Gaforio.